sábado, 11 de octubre de 2014

IV Marcha Cueva del Gato


Otro año más de nuevo nos encontramos en el pueblo de Benaojan para enfrentarnos a la Marcha Cueva del Gato. La edición del año pasado fue el debut de Yolanda en esta prueba. Este año toca rebajar el tiempo, y lo más importante, llegar  con buenas sensaciones tanto ella como yo.


Estamos en el cajón de salida, se palpa la tensión en el ambiente. Se echa una mirada al cielo y parece que esta vez vamos a tener suerte. De repente, se escucha el disparo de salida y empieza la IV Marcha Cueva del Gato.

Se camina lento por las estrechas calles del pueblo.


Nada más salir de la villa nos topamos con una subida de casi seis kilómetros.


Al echar la mirada atrás se puede observar como la niebla se va asentando en el fondo del valle.





El grupo se va estirando poco a poco.


Metro a metro se va ganando altura.


Después de hora y cuarto superamos la Cañada de los Machos y llegamos a terreno llano, Los Llanos de Libar.




En Hoyos de Corte, al final de los Llanos de Libar, se hace la parada correspondiente para coger fuerza para superar la siguiente subida.


Primero entre arboles.



Y después entre arbustos.


De vez en cuando se hace una paradita para descansar y disfrutar del paisaje.


Las vistas desde este balcón son impresionantes.


Llegado a Cortes tocaba otra vez un refrigerio.


A partir de Cortes hemos pasado el ecuador de la prueba, así que la cuenta atrás ya ha empezado. A mano izquierda divisamos Cortes.


Los primeros kilómetros son por una pista ancha. Los arboles nos regalan una agradable sombra que nos defiende del sofocante calor.




Pronto abandonamos la fresca pista y entramos en la soleada e interminable senda que nos lleva a la Cueva del Gato.


Esta senda es un autentico rompepierna. Un sube y baja continuo.




Después de unos kilómetros interminables, ya se vislumbra al final, escondida entre las rocas la villa de Benaojan.


Ya solo queda afrontar la última subida. 


Esta subida enlaza con el antiguo camino que unía Ronda con Benaojan.




Ya solo queda bajar, a la izquierda Montejaque.


Y al fondo Benaojan.


Y por fín después nueve horas y cuarto, cincuenta minutos menos que el año pasado, estamos otra vez de nuevo debajo del arco. Pero esta vez, no el de salida, sino el de llegada.


Ya en la meta nos hacemos fotos con algunos de nuestros compañer@s susmurais.

Sol, todo un ejemplo a seguir, si puedes, no os creáis que corre lento.


El incombustible Magua, Miguel el hombre de la eterna sonrisa, nuestra campeona Cristina, la Viuda Negra, Sol, un ejemplo para la juventud y Yolanda, mi adorable esposa.


Pues nada, otra prueba terminada y ya toca pensar en la siguiente.


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